Era un día claro en la oficina de Carlos. Él era un criptógrafo y trabajaba con códigos y matemáticas.
Un mensaje muy extraño llegó a su computadora. El mensaje decía: “Ayuda en la estrategia.”
Carlos se sorprendió y llamó a su amiga Ana.
— Hola, Ana, ¿puedes ver este mensaje?
— Sí, Carlos, lo veo. ¿Qué significa?
— No lo sé… parece un mensaje secreto de guerra.
Carlos y Ana miraron el mensaje varias veces. Usaron las matemáticas para ver los números y buscar patrones.
Después de un rato, Carlos dijo:
— ¡Tengo una idea! Este mensaje puede ser un código.
Ana sonrió y dijo:
— ¡Vamos a descifrarlo!
Con cuidado, ellos resolvieron el código. De repente, se dieron cuenta de algo sorprendente:
El mensaje no era de guerra, era una invitación para una fiesta sorpresa en el cuartel del ejército.
Carlos y Ana se rieron y celebraron. Habían usado la criptografía, la estrategia y las matemáticas para descubrir un secreto que los llevó a una fiesta inesperada.