El Té Maravilloso
María es una catadora de té. Ella trabaja en una tienda de té. Cada día, María prueba nuevos sabores y aromas de diferentes variedades de té.
Un día, entra Juan, un comerciante de té.
Juan: Hola, María. ¿Cómo estás?
María: Hola, Juan. Estoy bien. ¿Y tú?
Juan: Estoy feliz. Tengo un té muy especial. Es un té raro de la montaña.
María mira el té con cuidado. Ella dice:
María: Quiero probar este té. ¿Me lo das, por favor?
Juan sirve un poco de té en una taza. María huele el té y luego lo prueba.
María: ¡Uff! Este té tiene un aroma dulce y fresco. ¿Cómo se llama?
Juan: Se llama “Té de la Aurora”. Es famoso por su sabor suave y un poco amargo.
María hace una pequeña lista en su cuaderno. Ella escribe: “aroma, sabor, variedad”.
Después, María y Juan hablan del comercio del té:
Juan: En mi país, el té es parte de los rituales culturales. Las personas se reúnen para beber té y contar historias.
María: ¡Qué bonito! En mi ciudad, nosotros también tenemos rituales. Nos sentamos juntos y tomamos té en familia.
Ambos sonríen. Ellos disfrutan de la conversación y del té especial.
Al final del día, María se siente feliz. Ella ha aprendido sobre un nuevo té y sobre costumbres culturales.
María: Gracias, Juan. Hoy aprendí algo nuevo.
Juan: Gracias a ti, María. ¡Hasta pronto!
La historia termina con una gran amistad entre María y Juan, unidos por el amor al té y a sus tradiciones.